Arenas, polvo de mármol, pigmentos y acrílicos templados son algunos de los materiales que forman el universo pictórico de Pau Elias. Sus infinitos recursos cromáticos y texturas nos invitan a entrar en un mundo particularmente insólito. El uso de colores cálidos nos acercan a la tierra y definen una expresión propia de voluntad marcadamente instintiva.
Cada cuadro es la reinvención de su propio lenguaje pictórico y la reafirmación de una libertad total de ejecución donde el sentido sobrepasa cualquier intento de encasillar su obra en una única corriente. Una pintura que, rehuyendo academicismos, es una actitud más que un estilo determinado.
Es inútil esforzarse en buscar una realidad absoluta en las imágenes de sus creaciones; es necesario dejar quesu lenguaje fragmentario hable sin querer formalizarlo y así extraeremos su esencia natural. Un juego de inagotables interpretaciones posibles dentro del imaginario del artista.
La multiplicidad de combinaciones de los elementos de su obra permiten hablar de una tendencia posmoderna. Un intento de dibujar posibles cosmos después de la muerte de las modernas utopías que ofrece nuevas posibilidades potenciales en cada trazo. Una pintura que, desacralizando los cánones de lo que fue la modernidad, reivindica con fuerza la subjetividad de Pau Elias. |